Las células madre mesenquimales son células estromales multipotentes con propiedades inmunomoduladoras, antiinflamatorias y regenerativas ampliamente documentadas. En el trastorno del espectro autista, los protocolos de tratamiento con CMM buscan apoyar los propios mecanismos de regulación y reparación del organismo, sobre todo en las áreas en las que la investigación reciente ha identificado alteraciones biológicas que podrían contribuir a las dificultades del desarrollo y de la conducta.
Las CMM que utilizamos en nuestros protocolos proceden del tejido del cordón umbilical, concretamente de la gelatina de Wharton, un tejido conectivo rico en células mesenquimales jóvenes y de alta viabilidad. Elegimos estas células por su potente actividad paracrina, es decir, su capacidad de liberar factores de crecimiento, citocinas antiinflamatorias y vesículas extracelulares que influyen en las células y los tejidos de su entorno. Todos los productos celulares proceden de laboratorios con certificación GMP, con análisis exhaustivos de cada lote, caracterización y documentación de trazabilidad.
Es importante que las familias sepan que la terapia con células madre para el autismo sigue en fase de investigación. Los estudios preclínicos publicados y la investigación clínica en fases iniciales han mostrado señales de posible beneficio en áreas como la modulación inmunitaria, el apoyo frente a la neuroinflamación y el progreso del desarrollo, pero los grandes ensayos controlados y aleatorizados todavía están en curso. Le presentamos con transparencia el estado actual de la evidencia y le ayudamos a tomar decisiones informadas según la situación biológica y de desarrollo propia de su hijo.